jueves, 10 de noviembre de 2011

otoño





Al despertar, me di cuenta que todo había cambiado a mi alrededor. El suelo ya no era gris como el asfalto, sino  ocre del color de las hojas de las hayas que habían alrededor de la verja del jardín. El otoño había comenzado.

1 comentario:

verdial dijo...

No se puede escribir más hermoso.

Un abrazo